Las recetas dulces suelen ser las más comunes para realizar con niños en la cocina, sin embargo hoy te presentamos algunas alternativas saladas que cuentan con queso como ingrediente principal, para que puedas practicar junto a ellos y que sientan la recompensa de haber cocinado a toda la familia.

Muffins de espinacas y queso
Ingredientes
2 tazas de harina con levadura
2 huevos
1 ½ tazas de leche
250 g de queso rallado en hebras
½ taza de jamón cocido picado
150 g de espinacas baby
Sal
Aceite de oliva
Hierbas secas al gusto (opcional)

Los niños pueden colaborar preparando la harina, añadiendo ingredientes y removiéndolos. Después podrán comprobar cómo eso que han ayudado a preparar crece en el horno y se convierte en unas magdalenas saladas riquísimas. Y lo mejor de todo, estarán comiendo verduras.

¡Manos a la obra!

  • Cierne la harina en un bol grande. En otro bol, bate los huevos con un poco de sal. Lava las espinacas, escúrrelas y sécalas bien. Luego pícalas.
  • Haz un hueco en la harina, como formando un volcán, y agrega en el centro los huevos, la leche, el queso y el jamón. Mezcla hasta integrar bien todo. Precalienta el horno a 180°C.
  • Unta con un poco de aceite un molde para muffins de doce unidades, o dos de seis. Espolvoréalos con las hierbas si quieres e introduce la preparación anterior a cucharadas, llenando los moldes solo hasta dos tercios de su capacidad.
  • Hornéalos de veinte a veinticinco minutos, hasta que estén dorados y al pincharlos en el centro con un mondadientes, al salir este limpio quiere decir que están listos.
  • Deja que reposen diez minutos sobre una rejilla, desmolda y sirve.

interior-chicaRollito de jamón y queso
Ingredientes para la masa
225 g de harina
Aceite de oliva
½ cucharadita de azúcar
12 g de levadura fresca de panadería
Sal

Ingredientes para el relleno
250 g de lonchas finas de jamón cocido
1 taza de queso mozzarella rallado
Orégano seco
Para acompañar
Salsa de mostaza o de tomate

La primera parte correspondiente a la masa es similar a la pizza, muy fácil y con algo que los niños engancharán de inmediato por estar más que dispuestos a mancharse las manos de harina y a ayudar a amasar bien con las manos. Luego les encantará cubrirla con el jamón y el queso. Conviene agregar bastante cantidad para que el relleno quede jugoso.

¡Manos a la obra!

  • Calienta 100 ml de agua con el azúcar hasta que se temple, añade la levadura y remueve hasta que se disuelva. Tamiza 200 g de harina sobre un cuenco grande y mézclala con una pizca de sal.
  • Añade la levadura disuelta y remueve con una cuchara de madera. Incorpora 25 ml de aceite y sigue mezclando. Vuelca la masa en la superficie de trabajo enharinada y amásala con las manos hasta obtener una pasta lisa.
  • Forma una bola con ella, úntala con un poco de aceite y ponla en el cuenco. Cúbrela con film transparente, tápala con un paño y déjala en un lugar cálido durante una hora, más o menos, hasta que doble su volumen.
  • Precalienta el horno a 200°C. Extiende la masa sobre una superficie ligeramente enharinada y estírala con el rodillo, también espolvoreado con harina, hasta formar un rectángulo fino de unos treinta por veinte centímetros.
  • Dispón por encima las lonchas de jamón, dejando libre un centímetro y medio de masa por todo el contorno. Espolvorea uniformemente con queso. Comenzando en uno de los extremos cortos, enrolla la masa para formar un tronco. Ponlo, con el doblez hacia abajo, sobre la bandeja del horno forrada con papel vegetal.
  • Hornéalo durante unos 30 minutos, hasta que la superficie esté dorada. Dejar reposar 10 minutos antes de cortar en rebanadas gruesas con un cuchillo de sierra.
  • Sírvelo espolvoreado con orégano y con salsa de mostaza o de tomate en un cuenco aparte.

Fuente: Sapos y Princesas