El Viejito Pascuero es una figura imaginaria positiva, que representa amor, generosidad y entrega a los demás. Pero cuando los niños comienzan a presentar dudas sobre su existencia, como adultos debemos saber cómo reaccionar. Para ello rescatamos algunos tips de la Psicóloga Infantil Rosario Toro.

Alimentar en los niños fantasías como la existencia del Viejito Pascuero, contribuye a generar recuerdos agradables de la infancia, desarrollar una emocionalidad positiva y reforzar la formación de valores como la generosidad, amor y entrega a los demás.

Sin embargo, llega un momento en que los niños comienzan a presentar dudad. Para acompañarlos en este periodo de difíciles respuestas, sintetizamos algunas de las respuestas de Rosario Toro, psicóloga infantil de Clínica Universidad de los Andes, con consejos para lograr que durante este proceso de dejar de creer, los niños no pierdan la ilusión por la Navidad.

Ante las primeras dudas, se debe tratar de averiguar en qué etapa está el niño, previo a dar una respuesta definitiva. Por lo tanto, cuando tu hijo pregunte “¿existe el Viejito Pascuero?” Trata de responder “¿qué crees tú?”.

“Si se trata de un niño pequeño, de aproximadamente 5 años de edad, sería recomendable mantener la ilusión mientras sea posible, creando respuestas que alimenten la fantasía”, explica la psicóloga Rosario Toro.

A partir de los 7 u 8 años, el pensamiento se vuelve más concreto, por lo que es previsible que los niños comiencen a tener mayores dudas al percibir que hay elementos que no corresponden con la realidad.

501199-phgzet-86“Cuando el niño demuestra estar seguro de la inexistencia de una fantasía, lo mejor es dar una explicación clara y simple”, recomienda Rosario Toro.

Al realizarla es bueno comentarles que en la infancia también creyeron en el Viejito Pascuero y lo entretenido que fue vivirlo. De esta forma, se motiva e invita al niño a ser cómplice de esta ilusión para sus hermanos menores.

Cuando los hijos dejan de creer en el Viejito Pascuero, es el momento más importante para recuperar y destacar el sentido que como familia se le quiera dar a la Navidad. Por ejemplo, poner el énfasis de la Navidad en la celebración del nacimiento de Jesús.

“Es positivo incentivar a los niños a armar el pesebre, preparar alguna actuación o canciones navideñas, para que tengan un rol activo en la celebración de la Navidad” concluye Rosario Toro.

Fuente: Clínica U. Andes